FÚTBOL SALA

Actividad Promovida por el ayuntamiento

Uno de los puntos en los que se diferencia el fútbol sala del fútbol convencional es en el tamaño del campo. Al ser un espacio más reducido, la mayoría de cosas que son distintas tienen que ver con esto.

Por ejemplo, el número de jugadores que puede haber en el campo es de 5 por cada equipo. Es normal, porque si hubiera 11 de cada no podrían ni moverse. Aunque sería divertido ver cómo lo intentan.

Los tiempos de un partido de fútbol sala son mucho más cortos. En total se juega durante 40 minutos, con un descanso de 15 entre mitad y mitad. Si al final de un partido de eliminación se ha terminado en empate, se juega una prórroga de 10 minutos, dividida en dos tiempos.

Hay dos tipos de penalti en fútbol sala. Si alguien ha hecho falta dentro de su área, se lanza uno desde la línea de 6 metros frente a la portería. Si un equipo ha hecho 5 faltas se pita otro, que se tira desde 10 metros.

El fuera de juego, una de las tácticas que utilizan algunos equipos de fútbol 11, no se puede usar en el fútbol sala porque sencillamente no existe. Esto obliga a los equipos a estar muy atentos y tener siempre algún jugador en su campo para evitar problemas en el contraataque.

Desde el principio de la historia y origen del fútbol la figura del árbitro ha estado siempre presente. Nadie sabe cómo apareció este señor para decir lo que se puede hacer o no en el campo, pero el caso es que está. Y en el fútbol sala, además, hay 4 nada menos. Dos de ellos están en el campo mirando lo que pasa, otro lleva la cuenta de las faltas que han hecho los equipos (por eso del penalty de 10 metros) y otro más está con el cronómetro para señalar el tiempo.

Los entrenadores de fútbol sala puede pedir tiempo muerto, como en el baloncesto. Tienen derecho a un minuto en cada mitad, siempre que tengan el balón en su posesión.

El fútbol sala se puede jugar tanto en campos al aire libre como en pista cubierta. En este último caso, si el balón toca el techo, el juego se para y se saca desde la banda con el pie. El saque lo hace el equipo que tenía el balón antes de que este llegara tan arriba.

Y hay muchas más diferencias, como el tamaño del balón o las porterías, la posición que ocupan los jugadores o la forma de actuar cuando se expulsa a un jugador. Vamos, que aunque tengan un nombre parecido, la realidad es que son dos deportes bastante diferentes, aunque se trate de tocar las pelotas para ganar al contrario.